7 de septiembre de 2012

El día 221.

Con la vida a todo color, pero esta vez sin imaginar un mundo contigo. Esta vez viviendo el mundo sin ti. Esta vez sin pensarlo. Haciéndolo. Sin importar si está bien o está mal.
Aunque sigo siendo sincero, mi corazón ya no es lo que era. Se murió hace hoy un año. Lo mataste sin compasión. No me puedes juzgar por tanto odio. No te mereces tanto, pero yo, que me sobra, te lo regalo todo.