Por primera vez me ha pasado. Y mola muchísimo, es lo mejor que me podría haber pasado. He perdido la cuenta.
Es la primera vez que hay algo más importante en lo que pensar, y solo por eso merece la pena enormemente.
Se te olvida comer cuando estás agonizando ... es más importante sobrevivir.
De la misma manera, se te olvida sufrir cuando te lo estás pasando bien. Es más importante disfrutar.
Sea como sea e importe lo que importe, lo que hay que saber es en qué momento puedes parar y cuando hay que seguir avanzando (no como anoche, que seguía, seguía y seguía y pensé que me partía) ...
Como todo, encontrando tu límite escondido, lograrás lo que quieras. Y una vez que sepas lo que quieres y porqué lo quieres, ya solo te queda conseguirlo, que es el paso más fácil, si lo que quieres, lo quieres con la suficiente fuerza, y es lo suficientemente importante como para acordarte de ello y olvidarlo todo.
30 de marzo de 2012
26 de marzo de 2012
El día 56.
He visto la misma película, tantas y tantas veces ... me la se ya de memoria. Se cuando toca llorar, se cuando toca reírse, se cuando llega la decepción ... Nada me es ya nuevo. Ya no hay sorpresa.
Lo único que no paran son los días. Da igual la fiebre, da igual el dolor, da igual el desgarro, da igual la pena ... ¡¡hasta el miedo da igual!! Los días no paran ni esperan a nadie. Pase lo que pase, por muy importante que sea el evento. Siempre hacia delante y sin mirar atrás o a los lados. Adelante, adelante, adelante ...
Estadísticamente da igual lo que patalee. Me puedo pasar el resto de mi vida pataleando y llorando como la rabieta de un niño pequeño, pero va a dar absolutamente igual. Nada va a servir de nada al final. Ni las alegrías ni los llantos. Nada.
Entonces, ¿para qué? la pregunta más importante de todas, superando incluso al famoso "¿por qué?" ... ese para qué que nadie será capaz de responder jamás. Ese para qué, que aunque hagas miles de hipótesis, nunca podrás contrastar ninguna. Ese para qué que a pesar de ser la clave, seguimos ignorando y nos conformamos sin respuesta. Seguimos adelante sin saber para qué seguimos adelante.
Todavía me queda mucha sangre que escupir. Mucha vida que malgastar. Muchas lágrimas que derramar. ¿Para qué?
Para terminar por primera vez en mi vida lo que he empezado. 900 días.
Lo único que no paran son los días. Da igual la fiebre, da igual el dolor, da igual el desgarro, da igual la pena ... ¡¡hasta el miedo da igual!! Los días no paran ni esperan a nadie. Pase lo que pase, por muy importante que sea el evento. Siempre hacia delante y sin mirar atrás o a los lados. Adelante, adelante, adelante ...
Estadísticamente da igual lo que patalee. Me puedo pasar el resto de mi vida pataleando y llorando como la rabieta de un niño pequeño, pero va a dar absolutamente igual. Nada va a servir de nada al final. Ni las alegrías ni los llantos. Nada.
Entonces, ¿para qué? la pregunta más importante de todas, superando incluso al famoso "¿por qué?" ... ese para qué que nadie será capaz de responder jamás. Ese para qué, que aunque hagas miles de hipótesis, nunca podrás contrastar ninguna. Ese para qué que a pesar de ser la clave, seguimos ignorando y nos conformamos sin respuesta. Seguimos adelante sin saber para qué seguimos adelante.
Todavía me queda mucha sangre que escupir. Mucha vida que malgastar. Muchas lágrimas que derramar. ¿Para qué?
Para terminar por primera vez en mi vida lo que he empezado. 900 días.
25 de marzo de 2012
El día 55.
Joder .... duele que te cagas. Cuando estás metido en la sartén y el fuego está a todo dar, te acuerdas de Dios, de su madre, y de cualquier cosa que te pueda sacar de ese infierno.
Le vendes tu alma al diablo, y sales perdiendo claramente con el intercambio, pero da igual. Salir del dolor es lo que importa.
Un rato no está mal. Pero tanto tiempo ... empieza a hacerse insoportable.
Lo siento nene, pero habrá que subir la temperatura más de lo que esperaba.
Le vendes tu alma al diablo, y sales perdiendo claramente con el intercambio, pero da igual. Salir del dolor es lo que importa.
Un rato no está mal. Pero tanto tiempo ... empieza a hacerse insoportable.
Lo siento nene, pero habrá que subir la temperatura más de lo que esperaba.
24 de marzo de 2012
El día 54.
Hola. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo andás? ¿Todo bien? ¿La salud? ¿Los niños? ¿El perro? ...
Evitemos la bienvenida, porque en verdad nunca me he ido por lo que parece ser. He repetido la misma escena alrededor de 24 veces (sin exageraciones). Por la fiebre, por la obsesión, por la isquemia o por la hipocondría. Me da igual por lo que haya sido. Veinti y cuatro veces, una detrás de otra. Un infierno detrás de otro que ha sido completamente horrible.
El dolor y la repetición casi me dejan en una noche infinita. Ahora se exactamente que no hay mayor castigo que la eternidad.
Por favor Dios mio, si existes, déjame morir. Renuncio a la vida eterna. Quiero terminar igual que empecé. Antes de nacer estaba muy contento. Tranquilito y sin agobios. Pues eso mismo quiero que sea mi premio. No me vengas a ofrecer cosas como la vida eterna. Ni a la derecha, ni a la izquierda ni en el centro del padre. En ningún sitio.
De verdad, muchísimas gracias, pero yo no quiero. Si es necesario ser más malo todavía para ganarse eso avísame. Que yo me mancho las manos de sangre si hace falta. Todo sea por poder dormir sin soñar, sin respirar, sin dolor, sin vivir.
No tengo ni ganas de hacer la revisión. Me da la impresión de que voy a reventar en cualquier momento (ojalá me pille cerca de Caniles para no reventar en vano). Los gánglios están aumentando de tamaño y los oídos me están matando.
Eso me pasa por abusar de los excesos. No obstante prefiero este mal a otro mal. No me voy a quedar en la cama toda la vida, y los planes de la semana que viene llevan escritos mucho tiempo.
Solo intento llegar al día 100 con la mitad de la mitad de lo que esperaba llegar. Que no es poco ...
Evitemos la bienvenida, porque en verdad nunca me he ido por lo que parece ser. He repetido la misma escena alrededor de 24 veces (sin exageraciones). Por la fiebre, por la obsesión, por la isquemia o por la hipocondría. Me da igual por lo que haya sido. Veinti y cuatro veces, una detrás de otra. Un infierno detrás de otro que ha sido completamente horrible.
El dolor y la repetición casi me dejan en una noche infinita. Ahora se exactamente que no hay mayor castigo que la eternidad.
Por favor Dios mio, si existes, déjame morir. Renuncio a la vida eterna. Quiero terminar igual que empecé. Antes de nacer estaba muy contento. Tranquilito y sin agobios. Pues eso mismo quiero que sea mi premio. No me vengas a ofrecer cosas como la vida eterna. Ni a la derecha, ni a la izquierda ni en el centro del padre. En ningún sitio.
De verdad, muchísimas gracias, pero yo no quiero. Si es necesario ser más malo todavía para ganarse eso avísame. Que yo me mancho las manos de sangre si hace falta. Todo sea por poder dormir sin soñar, sin respirar, sin dolor, sin vivir.
No tengo ni ganas de hacer la revisión. Me da la impresión de que voy a reventar en cualquier momento (ojalá me pille cerca de Caniles para no reventar en vano). Los gánglios están aumentando de tamaño y los oídos me están matando.
Eso me pasa por abusar de los excesos. No obstante prefiero este mal a otro mal. No me voy a quedar en la cama toda la vida, y los planes de la semana que viene llevan escritos mucho tiempo.
Solo intento llegar al día 100 con la mitad de la mitad de lo que esperaba llegar. Que no es poco ...
11 de marzo de 2012
El día 41.
Me voy hasta el día 53, que casualmente coincide con el día 23 de marzo (día de revisión), que me da que la revisión va a ser un poco ... curiosa como mínimo. Pero bueno, decisión tomada y medios establecidos. Ahora ya depende de las circunstancias y de la época de la que hablemos ... sea como sea "Haciendo las mismas cosas no podemos esperar obtener los mismos resultados" Eso es así (como dice el trunqueitor) Voy a intentar ir con las cosas ordenadas y la lección bien aprendida. Para no cometer los mismos errores otra vez ... y para no obtener los mismos resultados otra vez ... Voy a empezar por lo primero (normalmente se empieza por el principio) y luego ya seguiré hasta el final (se termina en el final) ... Y así sucesivamente.
Estos días mi única voz y mi único voto serán los 3 blogs. Especialmente el de catalejo cuadrado (el más leído), eventualmente el de .- (el más brillante y totalmente abandonado) y dejaré abandonado este. Voy a "perder" la cuenta por ahora.
El día 53 vengo, y lo primero que hago es recopilación de resultados. A ver qué tal ... No voy a tener muchas expectativas, solo resultados. Experimento totalmente observacional. Hacer, mirar, apuntar.
Estos días mi única voz y mi único voto serán los 3 blogs. Especialmente el de catalejo cuadrado (el más leído), eventualmente el de .- (el más brillante y totalmente abandonado) y dejaré abandonado este. Voy a "perder" la cuenta por ahora.
El día 53 vengo, y lo primero que hago es recopilación de resultados. A ver qué tal ... No voy a tener muchas expectativas, solo resultados. Experimento totalmente observacional. Hacer, mirar, apuntar.
9 de marzo de 2012
El día 39.
La cosa no va del todo bien. El problema es que no se quien soy todavía. Ni lo que hago aquí. Mi papel en un juego sin normas. Mi papel en juego donde me están obligando a jugar. Intento hacer las normas, las escribo y las cuelgo con un imán encima de la nevera. Pero no las cumplo, por lo que no sirve de nada.
¿Por qué clasificarlo todo? ¿Por qué ponerle nombre a todo? Cada cosa que aprendo no servirá jamás de nada. Lo que escriba, lo que haga, lo que piense, lo que crezca, lo que sufra, lo que ría ... Nada servirá nunca de nada. Todo se perderá en el viento.
Si haces algo siempre esperas un reconocimiento al final del camino. Alguien que sonría. Alguien a quien llamar la atención. Alguien a quien satisfacer. Alguien, alguien, alguien, alguien ... Es la persona común a toda acción que hacemos. Consciente o inconscientemente, siempre hay alguien detrás de todo.
Ese es el problema. Depender demasiado de la manada hasta el punto en el que la manada es más importante que tú mismo. Te olvidas de darte tú mismo las palmaditas en la espalda. Te olvidas de comprarte tu mejor regalo el día de tu cumpleaños. No caes en que tu mejor disfraz lo llevas tú mismo.
Pierdes tu independencia, tu individualidad ... o quizás nunca la tuviste. Sea como sea eres incapaz de ser feliz, porque siempre quieres más ... siempre esperas más y más amor, compañía, reconocimiento, espectadores ... Siempre más. Y cuando descubres que no lo puedes tener, que no siempre todo puede ser como te han contado en las películas ... Te frustras.
¿Has mirado a tu alrededor? ¿Te has dado cuenta la cantidad de gente que hay en la calle? Y todos tan solos ... Tan perdidos ... Tan olvidados.
Ese debe ser el primer paso hacia un nuevo camino. Estar cómodo contigo mismo. Gustarte para gustar a los demás. Sentirte bien para hacer a otros sentirse bien. Conocerte a ti mismo para tener la oportunidad de conocer a otras personas.
Y jamás volver a depender de nadie. Al menos no por ahora ...
No fear. Destination darkness.
¿Por qué clasificarlo todo? ¿Por qué ponerle nombre a todo? Cada cosa que aprendo no servirá jamás de nada. Lo que escriba, lo que haga, lo que piense, lo que crezca, lo que sufra, lo que ría ... Nada servirá nunca de nada. Todo se perderá en el viento.
Si haces algo siempre esperas un reconocimiento al final del camino. Alguien que sonría. Alguien a quien llamar la atención. Alguien a quien satisfacer. Alguien, alguien, alguien, alguien ... Es la persona común a toda acción que hacemos. Consciente o inconscientemente, siempre hay alguien detrás de todo.
Ese es el problema. Depender demasiado de la manada hasta el punto en el que la manada es más importante que tú mismo. Te olvidas de darte tú mismo las palmaditas en la espalda. Te olvidas de comprarte tu mejor regalo el día de tu cumpleaños. No caes en que tu mejor disfraz lo llevas tú mismo.
Pierdes tu independencia, tu individualidad ... o quizás nunca la tuviste. Sea como sea eres incapaz de ser feliz, porque siempre quieres más ... siempre esperas más y más amor, compañía, reconocimiento, espectadores ... Siempre más. Y cuando descubres que no lo puedes tener, que no siempre todo puede ser como te han contado en las películas ... Te frustras.
¿Has mirado a tu alrededor? ¿Te has dado cuenta la cantidad de gente que hay en la calle? Y todos tan solos ... Tan perdidos ... Tan olvidados.
Ese debe ser el primer paso hacia un nuevo camino. Estar cómodo contigo mismo. Gustarte para gustar a los demás. Sentirte bien para hacer a otros sentirse bien. Conocerte a ti mismo para tener la oportunidad de conocer a otras personas.
Y jamás volver a depender de nadie. Al menos no por ahora ...
No fear. Destination darkness.
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