15 de febrero de 2012

El día 17.

La ley de leyes es esa ley que cuando no sabes lo que hacer con las leyes te riges a ella, siendo ese el único axioma principal.
Por tanto, y ya pasado casi medio mes desde que empecé el proyecto de los 900 días creo que es el momento de hacer las leyes, y la ley de leyes.
Estas leyes serán inescrutables, bajo ningún concepto que no sea por hechos excepcionales: salida de fiesta, reencuentro con amigos, fiestas familiares, cunpleaños grasientos e hidrogenados ...
Las leyes serán 5, una de las cuales se desglosará ampliamente. Todas tienen en común que son restricciones de conducta o moderaciones de acción. No habrá cuantificación, ni determinación de error o acierto. El comienzo será obviamente hoy mismo sin más dilación y sin posibilidad a posponer ningún tipo de acto. Hoy, acaba de morir el mañana. Ya se ha terminado el decir "mañana ..." NO. Ahora mismo.
Sin más vueltas, expongo las normas:

  1. Restricciones a la hora de la comida potencialmente disponible (*)
  2. Nunca más de 1 soplo al día.
  3. No dormir más de 9 horas al día (intentar que sea por la noche, y que no sean menos tampoco)
  4. Dedicarse a las letras con más ahínco, lo que se pueda hacer hoy, no hay que hacerlo mañana.
  5. Intentar moverse caminando y no tomar ascensores 
Las normas obviamente son obligatorias por ahora y hasta nuevo aviso. Hay excepciones EXCEPCIONALES, es decir, una situación concreta (generalmente inesperada) llevará al incumplimiento de las normas en momento determinado. Esto no es escusa para volver a reincidir y mucho menos para desanimarse. Las normas están ordenadas por orden de preferencia, siendo la norma 1 inquebrantable,  y la norma 5, más flexible dependiendo de la situación.
Para terminar vamos a establecer un día control, para ver cómo va la cosa. El día control será el 23 de marzo, que será más o menos el día 54 dentro del plan.
Ese día se establecerá el peso control, y se mirará el control del vestuario también. De todo lo que se pueda por ahora.
Concretando el asterisco:
* = Prohibido comprar:

  • Cualquier tipo de embutido (incluido jamón) o queso.
  • Cualquier tipo de pan, sea cual sea.
  • Cualquier tipo de chuches (cheetos, dulces, fritos ...)
  • Cualquier tipo de conserva potencial (albóndigas)
  • Cualquier tipo de bebida ajena al H2O, especialmente zumos o dulces.
Se establecerá un control sobre la sal, y un control en aceite puro. El aceite puro tiene que durar dos meses completos de la recarga original. Traduciendo, ya no se puede recargar más la aceitera hasta el control. La sal es nula de mutuo acuerdo (pero no necesidad).
La ley de leyes es muy simple. FRÍO COMO EL HIELO.
Con esto y un bizcocho, todo dicho hasta que aparezca Pinocho.

11 de febrero de 2012

El día 13.

Cosiendo el tiempo a lágrimas en el mantel, las cosas se ven desde otra perspectiva en la cocina. La vida me sonríe como me sonrió hace mucho tiempo, y las cosas son ahora diferentes. Ya no hay promesas que nadie ha pedido. Ya no hay anhelos que nadie a escrito. Ya no quedan lágrimas que se ahoguen en vicio. Ya solo quedan risas para repartir, describiendo órbitas que giran en espiral y que nunca se apagarán hasta que Sol decida darse de baja. El diseño de un mundo ideal brota de debajo de la almohada. Pero prefiero lo que hay encima, y mañana otra vida me llamará, para preguntar por la salud y ofrecerme dos monedas de oro a cambio de un mundo lleno de paz y amor.

5 de febrero de 2012

Día 7.

La impaciencia brota como los tallo de cebada florecen. Al principio todo es calmado y apacible. Luego los problemas parecen salir de su escondrijo y abalanzarse encima tuyo queriendo desgarrarte las venas del cuello. Todo se vuelve oscuro, la gravedad parece concentrarse en tus hombros, las nubes parecen ennegrecerse encima de tu tejado ... La esperanza muere junto con tu fe de terminar lo empezado.
Nada ni nadie puede salvarnos ahora. Solo nos queda esperar a que la muerte sea rápida e indolora. Solo nos queda llevar rosas una vez al año a las coordenadas de la desgracia. Pedir limosna en la puerta donde se ofreció la misa del funeral. Rezar cada noche antes de irse a dormir.
La agonía tapona tu garganta y se mezcla con tu lengua en cada palabra, cada gesto, cada acción ... Tus ojos se cubren por una sábana empapada en sangre y empiezan a llorar. Tus labios se pintan de muerte chorreada. Tu destino se ha fijado para siempre, y tú solo puedes ver los carteles de la ciudad que apuestan por tu cabeza. Lo negro se vuelve la norma y no la excepción.

No obstante el aire sigue teniendo la misma concentración de oxígeno. El Sol sigue guardando a los pájaros y la Luna sigue aullando cada noche. El giro de la Tierra permanece constante. El hielo saluda por las noches y fluye por las mañanas. El mar aún está salado. Los melones aún se comen en verano. Cientos de cerezos en flor adornan las calles en primavera, los girasoles siguen mirando al Sol, los grillos siguen cantando en la orilla del camino, cada perro ladra con la presencia de un extraño, la lluvia sigue callendo verticalmente, las agujas del reloj marcan el tiempo incesantemente, cada corazón vive sigue bombeando sangre ...
Todo sigue igual. Nada a cambiado. Todo va bien. ¿Cuál es el problema entonces? ¿Qué tan importante es estar muriendo en vida? Solo espera a terminar lo que has empezado. Y entonces llora lo que no has llorado.

3 de febrero de 2012

El día 6.

El arrepentimiento es para los cobardes. El razonamiento es para los inteligentes. La incertidumbre es para los incrédulos. Y el rencor es para los perros abandonados en tierras extrañas.
Me dieron de comer la palma de la mano abierta. No firmaron ningún contrato, pero todas las premisas estaban muy claras. No obstante la letra pequeña fue obviada. En la letra pequeña se detallaba específicamente el momento de la defunción. La hora, el lugar y el regalo que cada asistente tendría que llevar al funeral. La música de fondo vendría de mano de las "Spice girl" y estaría prohibido asistir con atuendos de manga larga. Habría que pasar frío, hasta el punto donde las gradas no sintiesen sus brazos.
Las tonterías que he hecho. Las que haré. Y las que estoy haciendo. Conceptualmente las tonterías son cosas de tontos. No obstante no soy tonto por mucho que intente hacérmelo. Esa sonrisa estúpida de tonto me empieza a quedar grande. Cada vez que recuerdo esas caras de sospecha que gritan "¿Tú eres tonto?" me hierve la sangre y mis venas se oscurecen. No. No soy tonto, pero en la naturaleza hay dos formas de sobrevivir. La primera es hacerse el tonto. La segunda es serlo. Lo siento, pero no soy tonto. Habría muchas cosas que cambiaría de mi nacimiento, empezando por su mera existencia.
Cada vez que recuerdo el pasado me empeño en intentar cambiarlo en mi cabeza. Moldear mentiras que ni yo mismo a veces soy capaz de creer para crear mi otra realidad. Un realidad donde se pierde el tiempo del presente pensando en el pasado, y se planea el futuro evitando ser realista.
Mi vida se sujeta por alfileres atravesados en mis dedos. En el vacío desolación y tristeza. Arriba mentiras y estafa. A los lados la salida y la entrada, compartidas por el mismo hueco.
Cada rayada, cada frase, cada gargajo de maldad solo sirven para perder el tiempo tirado en mi ataúd mullido. Exagerando la vida que nunca seré capaz de vivir. Imaginando las hazañas que nuca seré capaz de sufrir. Sufriendo por las penas que no me corresponde llorar. Todo se basa en lo que yo quiera hacer con mi vida.
Lo que si que está claro es que las sonrisas tienen fecha de caducidad, y muy corta esperanza de vida. No se pueden obtener los mismos resultados haciendo las mismas cosas. Toca cambiar. Toca evolucionar. Es el momento. Se acaba este cuento. Para los dos.

2 de febrero de 2012

Día 3.

La mejor forma de aprender es por ensayo y error. En el camino se pierden vidas, sueños, anhelos ... No obstante merece la pena los sacrificios. Sus vidas no se van en vano. Cada grito, cada suspiro y cada vida perdida hace aprender a los que siguen vivos, y poder mejorar.
No he empezado con buen pie, pero cada vez que me caiga, la siguiente vez me podré caer mejor, podré vivir mejor, y podré sufrir con fundamento. Ahora más que nunca quiero seguir adelante. Ahora más que nunca quiero terminar lo que he empezado. Ahora más que nunca tengo fuerza. Porque se que es el único camino. Porque se que como me estanque, me quedaré estancado de por vida.
Hasta que no encuentre mi motivo. Hasta que no deje de posponer para el siguiente día las cosas no empezaré a avanzar.
De verdad que quiero terminar. Es lo que más deseo en el mundo. Pero para eso tengo que empezar. Y tiene que ser hoy.