9 de mayo de 2012

Mi día 100.

Algún día tenía que llegar, y hoy por fin ha llegado. El primer eón (día 100). No ha sido fácil y la verdad es que aunque algunos días me parecían siglos, otros tenía ganas de que el Sol no se fuese aún. Pero sea como sea, el tiempo no se para a esperar a nadie, y el día 100 ha llegado. Ahora miro atrás y realmente pienso que no era para tanto. Que hace muy poco que empecé ... precisamente ese es el porqué. Para no juzgar "lo que me parece" sino tener tener datos que me demuestren lo que es.
Poco a poco estoy remodelando todo el plan "900 días" y la verdad es que me está quedando muy bien. Explicaré todas las bases y todas las "normas" poco a poco. Y seguiré adelante por supuesto, pase lo que pase.
Ahora que estoy donde estoy, me doy cuenta que me da nostalgia que los 900 días acaben. Es cierto que solo llevo 1/9, o lo que es lo mismo 11% del plan total. Queda muchísimo para terminar, pero aún así ... hoy por hoy no me imagino sin mis días ... Es por esto que he decidido, aunque precozmente, que seguiré con los días al terminar los 900 planeados.
Por supuesto ya lo iremos viendo sobre la marcha, pero mi plan es llegar hasta toda la vida. Hasta que me falten números para colocar en un título. Hasta que la piel y los ánimos aguanten. O en su defecto, hasta que a mi me de la gana, que para eso es para mi, por mi, porque yo lo quiero de ese color y porque a nadie le importa.
Con respecto al nuevo eón, tengo muchas ganas de abordarlo, sobre todo ahora que viene el buen tiempo. Muchas esperanzas e ilusiones, objetivos y metas, miedos e incertidumbre ... que no podré solventar hasta que no aborde mi vida ... mis días.
"Duro como el hielo" es el lema. Atrás quedó el "mírame",¡¡¡ adelante!!!
Por cierto, también he decidido dedicar el blog por completo a mi fabuloso Rick Genest. Idolatro a muy poca gente, sobre todo si no la conozco en persona. Pero este chico es una excepción. Me encantan todos sus tatuajes. No son simplemente adornos o aficiones. Son historias y sentimientos tatuados en una piel. Han costado dolor, sangre, sufrimiento ... y por supuesto dinero. En mi opinión es una obra de arte reflejada en la estampa de un hombre. Una obra de arte viva.
No solo me llama la atención su aspecto, hay mucha gente con miles de tatuajes, piercing y esas cosas "modernas" y fabulosas. Lo que me roba la atención de este chico es su actitud. Difícilmente definible, pero tiene la actitud perfecta para el momento perfecto. Sabe hacer su trabajo.
Es por estos, y otros motivos, que he decidido dedicar el blog a Genest. Además así cambiaré la estética tan "distinta" y heterogénea del blog, que no coincide para nada con mis gustos personales. También me servirá como un lugar donde almacenar los trabajos de este artista.
En fin, a abordar el nuevo eón. ¡¡¡ Feliz eón nuevo !!!

21 de abril de 2012

El día 83.


No hay más vida no hay. No hay más risa. No hay más llanto, no hay. No hay más canto. No hay más lluvia, no hay. No hay más rabia.
Llévame donde donde estés. Llévame.
Cuando alguien se va quien se queda sufre más.

He perdido el rumbo totalmente. Se me ha olvidado para lo que he venido y estoy perdiendo el tiempo de forma exagerada. Y encima de todo me siento satisfecho de que el tiempo me haya abordado el tiempo y que me lleve una ventaja descomunal.
Si sigo perdiendo el tiempo de esta forma se me va a pasar la vida y yo voy a estar en el mismo sitio mirando al infinito y con cara de pan.
He hecho un escalón que no es nada sencillo. Un escalón duro y que inevitablemente estaba en primera posición. ¿No ha sido para tanto no? Solo es cuestión de hacerlo y de no darse la vuelta.
Esto es lo mismo. Es cuestión de hacerlo y no darse la vuelta. Estamos al borde del abismo. Fue ayer cuando empezamos a levantar la cabeza y hoy casi vamos a terminar de sacar el cuello.
Me voy hasta el día 99. El día 100 (que no se que día es del mes) ya veremos lo que hacemos. Pero por ahora llegar. Una vez allí comentar.
¿Te has dado cuenta la cantidad de personas diferentes que veo todos los días? Madre mía, hay tantos ...

18 de abril de 2012

El día 79.

¿Los ves? Yo tenía razón. Como nunca. Pero hoy ha sido la excepción. Nunca tenemos que tirar nada porque nunca se sabe cuando podemos necesitarlo.
Se coge, se usa, se agradece y se guarda. Pero no se guarda como las típicas madres guardadoras - que se les rompe la ducha y guardan la goma - sino guardar de dejar ahí apartado y saber donde está en todo momento.
Hay que regarlo, cuidarlo, felicitarlo por navidad y por su cumpleaños, saludarlo muy de vez en cuando y lamerle el pabellón auditivo las veces justas y necesarias.
Y cuando lo necesites entonces CATAPUM!!! Ahí lo tienes.
Es lo mejor de lo mejor. Así que ya sabes, a partir de ahora no tiramos nada de nada de nada. Todo guardado en cajas debajo de la cama aunque sea. ¡¡ Mierdas!! Venid a mi.

¿Tú qué? ¿Tocándote los huevos? Pues ala, sigue, sigue, no lo dejes por mi. Que mi presencia no sea motivo de disputa entre tu conciencia y tu vello púbico. Pero no me vengas a tocar la próxima vez que me veas. Gentucilla ... te debo un puñetazo de los gordos.

Hoy estamos en 46,5 K espero que para el día 100 ronde los 45 K o menos. Pero de forma estable, es lo que más me importa ahora mismo. Ammm! Y por mucho que haya escrito o dicho, claro está y claro queda que lo que funciona de forma infalible es lo de siempre. Por muy peligroso que sea.

16 de abril de 2012

El día 78.

La verdad no dicha que se oxida en mentira.
El amor no expresado que se acumula en odio.
El estrés arrastrado hasta el drama.
El miedo que reposa en la ignorancia.
La manzana apunto de ser mordida.
...
...
...
Lo mejor de tener una raja en la falange es que soy capaz de sentir los latidos de mi corazón justo en la yema del dedo.
Antes creía que siempre se afirmaba que el corazón era el órgano más importante del cuerpo por su referencia poética. El cerebro es gris, deforme, baboso, rugoso y asqueroso. El corazón es rojo, redondeado, tiene un ritmo muy salado, es brillante y delicado.
No necesitamos a Lorca para elegir a la victima perfecta.
Sin embargo ahora pienso que hay algo más. El corazón bombea directamente proporcional a nuestro estado emocional. Si amo a una persona puedo sentir en mi dedo índice ese pum pum a punto de arrancarme el apósito. Cuando camino el pum pum se atenúa. Parece querer recordarme que está ahí y que me mantiene vivo. Que gracias a él puedo seguir adelante. Pero no parece querer ningún reconocimiento por ello.
Sin embargo en este momento ... el pum pum tiene un ritmo aterrador. Te está odiando. ¿Puedes oírlo? Este pum pum ... suena como los tambores de las minas de Moria. Empiezan a oírse por lo lejos. Describen el silbido que arrastra un viento de invierno. No dejan de resonar en mi cabeza ...en mi dedo. Es odio. Es locura. Ya vienen ...

De esta me voy a escapar tarde o temprano. Quizás más tarde que temprano, eso no me importa pero me voy a escapar. Una vez que esté fuera te aseguro que tendré la lección muy, pero que muy bien aprendida. Con la lección bien aprendida no tendré piedad en pisarte la cabeza y mirarte a los ojos mientras te escupo en la cara.
No te voy a tener las más mínima piedad no te quepa la menor duda. Si de buenas soy malo, agárrate para verme molesto contigo. Si hecho polvo tengo la maldad de un diablo espera a ver mi odio fluyendo por mis venas.
Dicho pues,  amenazas a parte, gracias por enseñarme a odiar otra vez. Es una sensación rara, pero me indica que mi corazón se está cerrando. Ya queda poco, muy poco. Pronto dejaré de sentirlo en mi dedo. Pronto, mis ojos tendrán su color nativo.
¿Lo has oído? ¿no? Claro ... es parte del juego.

15 de abril de 2012

El día 76.

En lados distintos de la alambrada. Con vidas muy distintas. Tan distintas que buscando un sentimiento barato y superficial describe cada una de sus penas de niño. Los escritores recurren a eso. Rozar el nervio directamente conectado al corazón es la mejor manera de provocar un sentimiento que a la larga fermenta y se vuelve "bonito".
Seguro que las cosas fueron más agrias aún que como las cuentan. Pero expresadas en la relatividad de un niño de 9 años ... la cosa cambia. Nos crea un sentimiento nuevo, de nostalgia, de amor, de empatía por la situación.
No está mal. Cojo nota.
Con mi polo de gala (10€) me iré presuntuoso por el mismo sitio y en las mismas ruedas en las que vine. No hay muchas alternativas. No puedo ni se hacer otra cosa que volver al horno. Ya tiene la temperatura idónea para empezar a cocerme ...
Pero sus dos ojos blancos tienen razón ... estoy "capulleando". Si sigo así tendré que darle la razón a la enena ... ¿Lo voy a permitir? ¿Mi orgullo chapado por una mediana? Ni pensarlo ... Así tenga que dormir con los dos ojos abiertos. Así tenga que rendirme a los placeres de la cafeína. Así tenga que vender cosas que nunca he comprado. Jurado por Snoopy y por Xena, la princesa guerrera.