21 de abril de 2012

El día 83.


No hay más vida no hay. No hay más risa. No hay más llanto, no hay. No hay más canto. No hay más lluvia, no hay. No hay más rabia.
Llévame donde donde estés. Llévame.
Cuando alguien se va quien se queda sufre más.

He perdido el rumbo totalmente. Se me ha olvidado para lo que he venido y estoy perdiendo el tiempo de forma exagerada. Y encima de todo me siento satisfecho de que el tiempo me haya abordado el tiempo y que me lleve una ventaja descomunal.
Si sigo perdiendo el tiempo de esta forma se me va a pasar la vida y yo voy a estar en el mismo sitio mirando al infinito y con cara de pan.
He hecho un escalón que no es nada sencillo. Un escalón duro y que inevitablemente estaba en primera posición. ¿No ha sido para tanto no? Solo es cuestión de hacerlo y de no darse la vuelta.
Esto es lo mismo. Es cuestión de hacerlo y no darse la vuelta. Estamos al borde del abismo. Fue ayer cuando empezamos a levantar la cabeza y hoy casi vamos a terminar de sacar el cuello.
Me voy hasta el día 99. El día 100 (que no se que día es del mes) ya veremos lo que hacemos. Pero por ahora llegar. Una vez allí comentar.
¿Te has dado cuenta la cantidad de personas diferentes que veo todos los días? Madre mía, hay tantos ...