Ai que se me va, ai que se me va!!!!!
Cada vez va peor internet. Quizás sea problema mío, por ser un ansia viva, o quizás por no ser lo suficiente autoritario como para decir "arréglamelo puta" pero sea como sea, entre agobios y estrés se me acaba de ocurrir una idea perfecta. Perfecta como el hambre.
El hambre es el mayor de los estímulos que lleva a los animales a avanzar. Eso de "eres más listo que el hambre" tiene su parte de verdad. Por eso mismo, voy a coger la fabulosa crimpadora, la voy a pagar de mi bolsillo y luego la voy a devolver. Recuperando lo que mi bolsillo perdió obviamente. Intentaré comprarla en mi distribuidora internacional: Alcampo, pero si no la tienen por ser un objeto raro, me iré al corte inglés que tienen de todo. Espero no me pongan pegas a la hora de devolverla ... (no creo, sabiendo que la voy a devolver, tendré especial cuidado con ella).
Por otro lado la pestaña no debe de ser muy cara, pero ... ¿donde la compro? no tengo ni idea de donde se compran estas cosas maravillosas. Preguntaré en el mismo Alcampo y si no iré a una ferretería. Espero que no me miren como un loco ...
De todas formas puedo seguir utilizando la misma pestaña sin "problemas" me la he cargado parcialmente (eso si) pero no pasa nada, si arreglo los cables rebeldes con la crimpadora podrá aguantar todo lo que le queda por aguantar (que no es poco, pero tampoco una eternidad).
Si lo hago bien y con cuidado (todo calculado en su espacio y a su tiempo) me puedo limpiar las manos y matar el estrés. Además visto desde un punto de vista objetivo, me viene bien, porque uno de los objetivos que tenía era depender menos de la red. Esto me ayuda a ello, por la pesadez del puto cablecito más que nada.
Por otro lado, ya tengo decidido que voy a prescindir de mi ordenador durante todo el verano. Lo voy a dejar en reposo y me voy a apañar con lo que tenga en mi pueblo. Para compensar me llevaré el teléfono (pero vamos, que no es mi intención encenderlo excepto 5 minutos cuando los necesite para llamar a X o para grabar XXX escena) y si no dispongo de internet ... pues haré los apuntes en work, que no está nada mal, y ya los subiré (en caso de subirlos) cuando tenga internet. Y si no, pues a joderse. Nadie me agradece nada, pero varios maman de la teta, cosa que me parece genial (por eso lo hago), pero tampoco tengo ningún tipo de obligación con ellos. Si se encuentran sin novedades ... ¡pues que no se metan! total, a fin de cuentas gano lo mismo vengan, se vayan o se den media vuelta.
Hoy, en la tele, (esa que no iba a ver más) a aparecido un chico rubio de bote y amanerado. El chico venía a contar su estupenda vida. Perdió mucho peso de golpe, y la verdad es que era muy evidente. Ha comentado su situación actual, y mi reacción ha sido: horror, pena, miedo y un poco más de miedo. El chico se le había quedado la barriga como una patata pocha. No era feo, pero su cuerpo daba pena. ¿Delgado? Si, delgado, yo no digo que no. Muy guapo vestido, tampoco digo que no. Pero el saco en el que estaba metido ... debía ser todo un infierno.
Me da miedo que me pase eso, porque aunque lo estoy controlando, va a llegar un punto donde va a ser inevitable, la piel se va a quedar atrás y me va a sobrar inevitablemente. Pero siendo la menor posible quizás pueda quedarse el tema en condiciones o al menos decente ...
Sea como sea, el chico con su ejemplo me ha motivado. No quiero pasar por un quirófano y mucho menos si es por estética o por salud mental (derivada de una estética deficiente). Pero tampoco quiero dejarme el pellejo para lelgar a un meta y cuando esté allí ver que era mentira, que no hay premio, que he cambiado el complejo de gordo por el complejo de fofo y por lo cual estamos en las mismas.
Ejercicio y masajitos a saco. Menos importancia a la comida (aunque la tiene por supuesto) y sobre todo, ante todo y sin excepción constancia diaria. DIARIA. Que me conozco y si se deja un día luego se paga con los famosos "mañana" así que nada, de "vacaciones" que ya es hora.
28 de junio de 2012
26 de junio de 2012
El día 149.
La memoria se parece mucho al aprendizaje. Ambos se basan en lo mismo. Cosas muy pequeñas (neuronas) formando una red y un entramado casi imposible de desenlazar. Cuando vemos algo con nuestros ojos, por ejemplo una rosa roja, nuestros sentidos externos son estimulados (vista en este caso, quizás tacto, olfato ...) la señal del estímulo va nuestro cerebro donde se procesa y donde se aprende. Este "va" se refiere a que se va transmitiendo de neurona en neurona hasta la corteza cerebral que normalmente es la que interpreta el proceso.
Cuando recordamos, o hacemos memoria sobre la rosa roja, las neuronas que se activaron cuando percibimos por primera vez esa rosa, se vuelven a activar. Se sigue el mismo camino, el mismo juego, el mismo "circuito". Esa es la clave de la memoria: sentir lo mismo que cuando estuvimos en ese sitio.
En verdad, la rosa roja no está metida en mi cabeza. No hay una proteína, ni una célula, ni un elemento químico que almacene a la rosa roja. Solo hay una ruta que me hace sentir que estoy viendo la rosa roja.
Cuando un enfermo de cáncer olvida, olvida porque una célula crucial para la ruta muere. Entonces se corta el circuito y el enfermo es incapaz de recordar. No obstante pasados unos días vuelve a recordar, y encima de todo, con una lucidez sorprendente. ¿Por qué? Porque las células han encontrado otra ruta para conectarse. Bien los axones de las neuronas se han alargado y han conectado, o bien las células de la glía han hecho un "puente" para conectar ambas neuronas y poder volver a cerrar el circuito.
Las conclusiones de la teoría son que todos los recuerdos están conectados inevitablemente. Una cosa te puede llevar a otra muy fácilmente. Y la otra conclusión, y la más importante, es que es imposible olvidar algo. Todo se queda guardado, porque en verdad nunca está.
Es una paradoja. Los humanos creemos que los recuerdos son físicos. Son cosas que podemos tocar, que están hay dentro de nuestras cabezas ocupando un espacio. Pero es mentira. Solo hay neuronas, millones y millones de neuronas que juegan entre ellas y nos crean una sensación.
Aprender a convivir con los recuerdos es algo importante. Desensibilizar tu corazón al dolor es más importante todavía. Aprendemos mientras recordamos. Recordamos porque hemos aprendido.
Cuando recordamos, o hacemos memoria sobre la rosa roja, las neuronas que se activaron cuando percibimos por primera vez esa rosa, se vuelven a activar. Se sigue el mismo camino, el mismo juego, el mismo "circuito". Esa es la clave de la memoria: sentir lo mismo que cuando estuvimos en ese sitio.
En verdad, la rosa roja no está metida en mi cabeza. No hay una proteína, ni una célula, ni un elemento químico que almacene a la rosa roja. Solo hay una ruta que me hace sentir que estoy viendo la rosa roja.
Cuando un enfermo de cáncer olvida, olvida porque una célula crucial para la ruta muere. Entonces se corta el circuito y el enfermo es incapaz de recordar. No obstante pasados unos días vuelve a recordar, y encima de todo, con una lucidez sorprendente. ¿Por qué? Porque las células han encontrado otra ruta para conectarse. Bien los axones de las neuronas se han alargado y han conectado, o bien las células de la glía han hecho un "puente" para conectar ambas neuronas y poder volver a cerrar el circuito.
Las conclusiones de la teoría son que todos los recuerdos están conectados inevitablemente. Una cosa te puede llevar a otra muy fácilmente. Y la otra conclusión, y la más importante, es que es imposible olvidar algo. Todo se queda guardado, porque en verdad nunca está.
Es una paradoja. Los humanos creemos que los recuerdos son físicos. Son cosas que podemos tocar, que están hay dentro de nuestras cabezas ocupando un espacio. Pero es mentira. Solo hay neuronas, millones y millones de neuronas que juegan entre ellas y nos crean una sensación.
Aprender a convivir con los recuerdos es algo importante. Desensibilizar tu corazón al dolor es más importante todavía. Aprendemos mientras recordamos. Recordamos porque hemos aprendido.
24 de junio de 2012
El día 147.
Es como si hubiese algo dentro. Algo no, alguien. Un espíritu hambriento. Que solo quiere más y siempre más sin dejar ni una gota para los demás. Siempre tiene la sensación de que se podría haber llevado un poco más de gratis. No mira lo que se ha llevado (y no le correspondía llevarse) si no "lo que se podría haber llevado si ..." Es un agonías. Un ansia viva. Abarca con los dos brazos, con la boca y con los dedos de los pies.
Lleva ahí muchos años. Muchísimos diría yo. Y está influenciado por todo mi alrededor. Me acuerdo cuando de pequeños, mi madre compraba una bolsa de galletas embasadas individualmente en el mercado. No eran muy de mi agrado (eran de chocolate) pero al ver la bolsa a rebosar ... había que coger y comer rápidamente antes de que se acabaran. Hasta las escondía en el jarrón de al lado del vídeo. Para tener reservas por si se acababan pronto ...
O cuando compraba bollicaos para alimentar a todo áfrica solo por las pegatinas de los digimon ... o cuando arriesgaba hasta el último tazo del pikachu para ganarlo todo ... o cuando en unas vacaciones con comida gratis comía hasta reventar (era gratis) ... o cuando saqué un 6 regalado y me dió rabia no sacar más nota (era regalado) ... o cuando ... un larguísimo etc.
El ansia es algo transcendental que siempre ha marcado mi vida. Esto no es heredado, esto es personal, y no compartido por mi hermana. Ella no es como yo, ella malgasta, tira, y le da igual no tenerlo todo, solo quiere tener esa noche lo que necesita, y mañana ya será otro día. Pero yo no soy así.
Lo llevo amarrado dentro como una bestia. Pero en cuanto le das un poco de confianza ... sale hacia fuera y domina la situación. Es así, y así vive feliz.
Creo que es lo que hace falta regular. Es lo que hay que controlar. No se puede estar en misa y replicando ¿no? Pues eso ... replica un poco y pasa de ir a misa este domingo, a ver qué tal ...
Lleva ahí muchos años. Muchísimos diría yo. Y está influenciado por todo mi alrededor. Me acuerdo cuando de pequeños, mi madre compraba una bolsa de galletas embasadas individualmente en el mercado. No eran muy de mi agrado (eran de chocolate) pero al ver la bolsa a rebosar ... había que coger y comer rápidamente antes de que se acabaran. Hasta las escondía en el jarrón de al lado del vídeo. Para tener reservas por si se acababan pronto ...
O cuando compraba bollicaos para alimentar a todo áfrica solo por las pegatinas de los digimon ... o cuando arriesgaba hasta el último tazo del pikachu para ganarlo todo ... o cuando en unas vacaciones con comida gratis comía hasta reventar (era gratis) ... o cuando saqué un 6 regalado y me dió rabia no sacar más nota (era regalado) ... o cuando ... un larguísimo etc.
El ansia es algo transcendental que siempre ha marcado mi vida. Esto no es heredado, esto es personal, y no compartido por mi hermana. Ella no es como yo, ella malgasta, tira, y le da igual no tenerlo todo, solo quiere tener esa noche lo que necesita, y mañana ya será otro día. Pero yo no soy así.
Lo llevo amarrado dentro como una bestia. Pero en cuanto le das un poco de confianza ... sale hacia fuera y domina la situación. Es así, y así vive feliz.
Creo que es lo que hace falta regular. Es lo que hay que controlar. No se puede estar en misa y replicando ¿no? Pues eso ... replica un poco y pasa de ir a misa este domingo, a ver qué tal ...
23 de junio de 2012
El día 145.
Siempre me pongo malo en el momento menos oportuno. ¿Curioso verdad? No es la primera vez que pasa. Y supongo que tampoco la última.
Vivir quejándose por todo no está tan mal. Pero bueno, seguir así tampoco se puede seguir. Es tan difícil cambiar ... los cambios de un día para otro no son posibles. Ni de un mes para otro tampoco. No hago nada más que dar palos de ciego al agua.
Que le jodan a todo. Que le jodan al mundo. Hoy no estoy de humor y me voy a dormir. Mañana será otro día y no tengo porqué aguantar nada de nadie. Repito. Nada de nadie. Porque sigo igual a fin de cuentas. Y nadie me da nada nuevo para yo tener que dar nada nuevo. ¡A mamarla!
Por cierto, ¿me tienes miedo? Pues mejor. Así es como quiero verte.
Vivir quejándose por todo no está tan mal. Pero bueno, seguir así tampoco se puede seguir. Es tan difícil cambiar ... los cambios de un día para otro no son posibles. Ni de un mes para otro tampoco. No hago nada más que dar palos de ciego al agua.
Que le jodan a todo. Que le jodan al mundo. Hoy no estoy de humor y me voy a dormir. Mañana será otro día y no tengo porqué aguantar nada de nadie. Repito. Nada de nadie. Porque sigo igual a fin de cuentas. Y nadie me da nada nuevo para yo tener que dar nada nuevo. ¡A mamarla!
Por cierto, ¿me tienes miedo? Pues mejor. Así es como quiero verte.
21 de junio de 2012
El día 143.
¿Quién confía en mi? Pues nadie. Y no los culpo, hacen muy bien en no confiar en mi. Porque no soy para nada de fiar. Traicionero, mentiroso y jugador a placer. Todo lo malo que te puedas imaginar en algún momento de tu vida, estoy seguro que ha pasado por mis manos sin excepción. Antes o después, eso es independiente, pero lo he hecho a mayor a menor escala. En esto no soy diferente, todos lo han hecho. Todos han tocado la maldad de cerca.
¿Crees que tú no lo has hecho? Pues te equivocas amigo lector. Solo necesitamos un par de juegos de palabras para que veas que efectivamente, en algún momento de tu vida has asesinado, has robado, has violado y has masticado tu lujuria con las muelas sucias.
La diferencia es, que yo admito con orgullo que lo he hecho. ¿Qué tiene de malo hacer el mal? Shakespeare dijo que "Nada es malo o bueno. Pensarlo, lo hace." No es que esté de acuerdo con este personaje, es que realmente me sirve para ejemplificar lo que quiero decir.
Creo en un Dios, pero no en un Dios con ojos, boca y un libro de normas.
Creo en lo bueno y lo malo, pero no creo en que todos lo crean de igual forma.
Creo en un camino libre, pero no creo en "no hagas lo que no quieres que te hagan".
¿Donde se ha quedado la justicia? ¿A quien pides explicaciones cuando la vida te apuñala?
Luchamos por una igualdad para personas QUE NO SON IGUALES. La justicia, la igualdad, la comprensión y la benevolencia no puede ser aplicada a todas las personas por igual. Debe ser ponderada. ¿Quién la pondera? ¿Un Dios vengativo? Quizás si, o quizás no.
No obstante, mi filosofía personal, va más allá del "vive y deja vivir" aplicada a lo que yo hago sería algo así como "vive como tú quieras vivir". No tengo porqué dar explicaciones de mis actos. Al único al que le debo lealtad es a mi mismo. A mi mismo es a quien tengo que rendir las cuentas de si lo que he hecho está bien o está mal.
Además, las cosas "malas" que hago, siempre pasan por una clara y exhaustiva revisión previa. En ella se evalúan los pros, los contras y por supuesto si debo o no debo hacerlo y en base a qué exactamente tomo esa decisión. No suelo dudar. No me suele temblar el pulso. No me avergüenzo de mi filosofía y no temo mi castigo en el hipotético caso de que la sociedad pensante y sabia se atreva a juzgarme.
No obstante hay algunas personas esparcidas por mi vida. Personas que me importan. Carne de mi carne, sangre de mi sangre o simplemente conocidos que se han colado en mi vida y forman parte de ella. Esas personas me hacen dudar. Obviamente tienen una filosofía distinta a la mía. Es imposible que alguien trace mi plan exactamente tal y como yo lo he trazado. Esas dudas son las que me hacen modificar mi filosofía constantemente. Y gracias a ellas puedo seguir evolucionando para llegar a lo que considere definitivamente bueno. Pero obviamente nada será consensuado para la posteridad. Todo está sobre cuarentena. Todo está bajo sospecha.
Mi filosofía es puntual, de un momento concreto, bajo unas condiciones específicas y únicas. Irrepetibles en el espacio y en tiempo. Es la filosofía reversiblemente cambiante.
Estoy preparando 3 tratamientos de choque que van a ser un poco mortales. Claramente en el hipotético caso de que los lleve a cabo en su totalidad.
El primero de ellos será el del verano. Dos meses (60 días semi-completos) donde no solo le voy a pegar un buen repaso al cuerpo, sino también a la mente. Tengo que aprobar todo un curso en el que me he tocado el escroto (a dos manos) y además regular la densidad peso y volumen. Algo muy difícil, pero más sencillo que estando en la fabulosa capital. Será aerobio a saco y sin parar, sin excepciones y con prioridades básicas. Por supuesto, con objetivos establecidos, que servirán de guía, aunque no serán mi bandera.
El segundo será de dos meses también. Septiembre y octubre. En estos segundos 60 días voy a tratar la piel de forma aerobia y anaerobia. Es decir, me voy a apoyar en cremas asquerosas (odio estos productos) y mi fabuloso plástico de cocina. Aumentaré la tasa de andar, y haré ejercicios específicos que son fáciles de realizar en la capital. Todavía tengo que regularlo y pensarlo (pues queda mucho tiempo, y las cosas van cambiando) pero básicamente es eso: Crema y tonificación.
El tercer tratamiento será el más "religioso de todos" es decir, gastar la crema de las estrías y rezar. Este tratamiento es muy dependiente de los otros dos. Porque en caso de no estar seguro, no voy a utilizar la crema de las estrías. Es un tratamiento muy invasivo y no estoy dispuesto a meter esa bomba si no estoy seguro de que será efectivo.
Planes que voy amasando y que no meteré en el horno por ahora, están en proceso de experimentación. Mientras llegan o no llegan, hasta el verano, lo que voy a intentar es restablecer el metabolismo primordial y establecer el balance neto. El objetivo de <79 kg está más que cumplido. Ahora solo falta eliminar ese "más" y dejarlo estable. Es lo bueno y más estos días de estrés.
En fin, no se hasta que punto escribiré sobre esto. En el verano que se supone tengo mucho tiempo, planearé o no la forma de hacer esto. En todo caso requiere demasiada voluntad. Voluntad que en el segundo eón ... quizás mucho pedir.
Pero tengo que confiar en mí ¿no? No puedo fallarme. No puedo decepcionarme otra vez. Porque si yo no me fío de mi ... ¿quién se fiará?
¿Crees que tú no lo has hecho? Pues te equivocas amigo lector. Solo necesitamos un par de juegos de palabras para que veas que efectivamente, en algún momento de tu vida has asesinado, has robado, has violado y has masticado tu lujuria con las muelas sucias.
La diferencia es, que yo admito con orgullo que lo he hecho. ¿Qué tiene de malo hacer el mal? Shakespeare dijo que "Nada es malo o bueno. Pensarlo, lo hace." No es que esté de acuerdo con este personaje, es que realmente me sirve para ejemplificar lo que quiero decir.
Creo en un Dios, pero no en un Dios con ojos, boca y un libro de normas.
Creo en lo bueno y lo malo, pero no creo en que todos lo crean de igual forma.
Creo en un camino libre, pero no creo en "no hagas lo que no quieres que te hagan".
¿Donde se ha quedado la justicia? ¿A quien pides explicaciones cuando la vida te apuñala?
Luchamos por una igualdad para personas QUE NO SON IGUALES. La justicia, la igualdad, la comprensión y la benevolencia no puede ser aplicada a todas las personas por igual. Debe ser ponderada. ¿Quién la pondera? ¿Un Dios vengativo? Quizás si, o quizás no.
No obstante, mi filosofía personal, va más allá del "vive y deja vivir" aplicada a lo que yo hago sería algo así como "vive como tú quieras vivir". No tengo porqué dar explicaciones de mis actos. Al único al que le debo lealtad es a mi mismo. A mi mismo es a quien tengo que rendir las cuentas de si lo que he hecho está bien o está mal.
Además, las cosas "malas" que hago, siempre pasan por una clara y exhaustiva revisión previa. En ella se evalúan los pros, los contras y por supuesto si debo o no debo hacerlo y en base a qué exactamente tomo esa decisión. No suelo dudar. No me suele temblar el pulso. No me avergüenzo de mi filosofía y no temo mi castigo en el hipotético caso de que la sociedad pensante y sabia se atreva a juzgarme.
No obstante hay algunas personas esparcidas por mi vida. Personas que me importan. Carne de mi carne, sangre de mi sangre o simplemente conocidos que se han colado en mi vida y forman parte de ella. Esas personas me hacen dudar. Obviamente tienen una filosofía distinta a la mía. Es imposible que alguien trace mi plan exactamente tal y como yo lo he trazado. Esas dudas son las que me hacen modificar mi filosofía constantemente. Y gracias a ellas puedo seguir evolucionando para llegar a lo que considere definitivamente bueno. Pero obviamente nada será consensuado para la posteridad. Todo está sobre cuarentena. Todo está bajo sospecha.
Mi filosofía es puntual, de un momento concreto, bajo unas condiciones específicas y únicas. Irrepetibles en el espacio y en tiempo. Es la filosofía reversiblemente cambiante.
Estoy preparando 3 tratamientos de choque que van a ser un poco mortales. Claramente en el hipotético caso de que los lleve a cabo en su totalidad.
El primero de ellos será el del verano. Dos meses (60 días semi-completos) donde no solo le voy a pegar un buen repaso al cuerpo, sino también a la mente. Tengo que aprobar todo un curso en el que me he tocado el escroto (a dos manos) y además regular la densidad peso y volumen. Algo muy difícil, pero más sencillo que estando en la fabulosa capital. Será aerobio a saco y sin parar, sin excepciones y con prioridades básicas. Por supuesto, con objetivos establecidos, que servirán de guía, aunque no serán mi bandera.
El segundo será de dos meses también. Septiembre y octubre. En estos segundos 60 días voy a tratar la piel de forma aerobia y anaerobia. Es decir, me voy a apoyar en cremas asquerosas (odio estos productos) y mi fabuloso plástico de cocina. Aumentaré la tasa de andar, y haré ejercicios específicos que son fáciles de realizar en la capital. Todavía tengo que regularlo y pensarlo (pues queda mucho tiempo, y las cosas van cambiando) pero básicamente es eso: Crema y tonificación.
El tercer tratamiento será el más "religioso de todos" es decir, gastar la crema de las estrías y rezar. Este tratamiento es muy dependiente de los otros dos. Porque en caso de no estar seguro, no voy a utilizar la crema de las estrías. Es un tratamiento muy invasivo y no estoy dispuesto a meter esa bomba si no estoy seguro de que será efectivo.
Planes que voy amasando y que no meteré en el horno por ahora, están en proceso de experimentación. Mientras llegan o no llegan, hasta el verano, lo que voy a intentar es restablecer el metabolismo primordial y establecer el balance neto. El objetivo de <79 kg está más que cumplido. Ahora solo falta eliminar ese "más" y dejarlo estable. Es lo bueno y más estos días de estrés.
En fin, no se hasta que punto escribiré sobre esto. En el verano que se supone tengo mucho tiempo, planearé o no la forma de hacer esto. En todo caso requiere demasiada voluntad. Voluntad que en el segundo eón ... quizás mucho pedir.
Pero tengo que confiar en mí ¿no? No puedo fallarme. No puedo decepcionarme otra vez. Porque si yo no me fío de mi ... ¿quién se fiará?
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