23 de junio de 2012

El día 145.

Siempre me pongo malo en el momento menos oportuno. ¿Curioso verdad? No es la primera vez que pasa. Y supongo que tampoco la última.
Vivir quejándose por todo no está tan mal. Pero bueno, seguir así tampoco se puede seguir. Es tan difícil cambiar ... los cambios de un día para otro no son posibles. Ni de un mes para otro tampoco. No hago nada más que dar palos de ciego al agua.
Que le jodan a todo. Que le jodan al mundo. Hoy no estoy de humor y me voy a dormir. Mañana será otro día y no tengo porqué aguantar nada de nadie. Repito. Nada de nadie. Porque sigo igual a fin de cuentas. Y nadie me da nada nuevo para yo tener que dar nada nuevo. ¡A mamarla!
Por cierto, ¿me tienes miedo? Pues mejor. Así es como quiero verte.