18 de junio de 2012

El día 141.

Peleándome con el mundo andaré por la vida. Uno a uno lo que fueron grandes reyes y reinas caerán y sucumbirán ante mi odio. Todos. No quedará nadie con cabeza. Hasta que ya no quede nadie, y entonces mi odio empiece a consumirme a mí mismo.
Conócelos. Ábreles tu corazón. Cuéntales tu pasado. Repásales tu futuro. Regálales joyas romanas. Diles lo bien que les queda su bufanda nueva. Aconséjales. Se su alma.
Y entonces, cuando estén a punto de rozarte el alma, ódialos. Mata sus esperanzas. Ciérrales el camino justo en mitad del salto. Así y solo así podrás sobrevivir. Solo. Es tu elección.
Por cierto. Me comería un bocadillo de una barra de Pan de Linares, tostado al horno, crujiente por la corteza y dorado por la miga. Con un chorrazo generoso y abundante de aceite de oliva virgen extra de la Almazara. De ese de colorcillo oscuro, no de color verdoso claro. Le pincharía al pan para que el aceita sea absorbido. Después, en la otra cara del bocadillo, la fina, untaría un poco de alioli casero. De ese del bar "Los Marines". Pero no ese fino, que lo pasaban por la Termomix, sino de ese con tropezones, echo con almendras, aceite, ajos frescos, perejil casero, sal y aceite de oliva. Molido a mano y dejado una noche en la nevera para que cuajase.
Después, le pondría unas rodajas de tomate. De esos cuyo color rojo se te mete directamente por los ojos. Maduros en color, pero duros al tacto. Rodajas de 0.5 centímetros. Les echaría un poco de sal, pero solo unos granos, no demasiada.
Finalmente les echaría unas cuantas (indefinidas) rodajas de jamón ibérico de los pastizales de Extremadura. De esos que venden en el Alcampo a 25 euros el kilo. De esos que el tocino, no es tocino, sino que es algo blanco y delicioso que se deshace en tu boca. La carne no es roseta como en el jamón serrano. Es oscura, es jugosa, es sabrosa.
Le pondría una primera capa de 0.5 milímetros. Al ser tan fina, pondría otra rodaja encima, pero dejando un centímetro del inicio de la primera rodaja. LA siguiente rodaja también estaría superpuesta pero dejando un centímetro por detrás de la segunda rodaja. Así sucesivamente hasta completar la totalidad de la superficie del bocadillo.
Después juntaría ambas tapas.
De beber, quiero 2 litros del zumo este de naranja de LYDL, del barato, de ese que no tiene gas y tiene un 5% de zumo. De ese que disimula ser dulce, pero no lo es. Lo quiero en un baso de 750 ml de cristal fino pero a la vez resistente. Que sea ligero. Y no a más de 5ºC pero tampoco a menos de 0ºC.
De postre unos Donuts Fondant de Panrico. 6 Donuts. No, mejor 8. Que estén recién hechos. O al menos de no más del día anterior, y que en el proceso de transporte no hayan sobrepasado de los 12 ºC para que el chocolate esté intacto y no se haya derretido en ningún momento. Los acompañaría con un yogurt del Día% de esos sabor fresa de 500 gr. A una tempertura de 6ºC. LA fecha me da igual. También quiero uno de melocotón, por si acaso se me tuerce el gusto.
Pagaría lo que fuese por esa comida ...