29 de febrero de 2012

El día 30.

Volverán a ver el mar. Vestirán las calles cientos de cerezos en flor. Y a nuestros balcones llegará un suspiro de Sol. Por eso ven, ven a bailar a tu ciudad.
Tu. Tu me has hecho tan feliz. Me tienes loco, loquito loco, loco por ti. Chocamos contra el suelo y nos derretimos como el mejor chocolate acercándose al mejor fuego posible.
Fuimos dos gotas negras sin libertad para escapar. Pero es que me has vuelto loco, loquito, loco, loco por ti. Tus pupilas frente a mi ... Tu, y tus pupilas frente a mi. Tu me has hecho tan feliz ... Tú no tienes nada escrito para mi.
Cuando el tiempo pare, solo las estelas volverán a escucharme. Es que a ti nos quedaba un solo baile, una rosa por la que fingir, un final feliz. En el cambio siempre está la evolución. Es el momento, se acaba este cuento,  para los dos. Es el momento, empieza mi tormento, y solo quedamos tu y yo.
Es el momento, ya no quedan escusas. Vamos allá ...